Islandia, un lugar perfecto para viajar

Islandia es una isla de Europa de 103.000 km2, con una altitud media de unos 500 m sobre el nivel del mar. Su montaña más alta, Hvannadalshnjúkur, se eleva hasta los 2.119 m, y más de un 11% del país está cubierto de glaciares, incluyendo a Vatnajökull, el glaciar más grande de Europa. Situada sobre la Dorsal Medioceánica Atlántica, al norte del Reino Unido, Islandia es un núcleo de actividad volcánica y geotérmica. Treinta volcanes de la era postglaciar han entrado en erupción en los dos últimos siglos, y el agua geotérmica proporciona calefacción no-contaminante para la mayoría de la población. Islandia fue colonizada por personas con ascendencia nórdica, en el siglo IX. Los islandeses todavía hablan la lengua de los vikingos, aunque el islandés moderno ha sufrido cambios en la pronunciación y, por supuesto, en vocabulario. Islandia todavía mantiene la tradición vikinga de utilizar nombres patronímicos en lugar de apellidos.

 

Islandia es una tierra muy joven, en términos geológicos. Su creación comenzó hace menos de 20 millones de años y todavía continúa hoy en día. Las erupciones volcánicas en la Dorsal Mesoatlántica, en el fondo del Océano Atlántico, crearon una montaña que despuntó del mar, formándose así una isla. De modo que Islandia tiene un origen volcánico. Esto se demuestra por la presencia de campos de lava, cráteres, volcanes, montañas mesa, montañas de piedra pómez y extensiones de cenizas volcánicas. La vida salvaje de Islandia refleja la juventud del país. Hay relativamente pocas especies de insectos y sólo unos pocos mamíferos. En el siglo IX, cuando llegaron los primeros colonos, el único mamífero era el zorro polar. Más tarde, otras especies fueron introducidas por el hombre. Las aves aún están descubriendo Islandia: regularmente se observan especies nuevas. No hay reptiles ni anfibios y, simplemente, no hay ningún animal peligroso.

 

    

 

Debido a su situación septentrional, Islandia presenta una importante interacción entre la actividad volcánica y el hielo o el agua. En el área de Kverkfjöll, las fuentes termales bajo el glaciar han creado cuevas en el cascote helado. A veces hay erupciones subglaciales que derriten el hielo, a menudo dramáticamente rápido. Otra consecuencia de la septentrionalidad de Islandia que asombra al visitante es la vegetación. El verano es corto, así que las flores que, en latitudes más meridionales brotan en diferentes épocas, lo hacen todas a la vez en Islandia. No siempre alcanzan la altura que tienen más al sur: las orquídeas y las gentianáceas abundan, pero son pequeñas. La energía y el calor del suelo islandés crean condiciones que son únicas en esta latitud, produciendo una vegetación mucho más rica de lo esperado. Esto se debe a que la corteza terrestre bajo Islandia es mucho más delgada que la de Europa o América. Por eso la superficie está más cerca del calor del magma por debajo, de ahí que el agua del subsuelo islandés se caliente en las profundidades y que haya tantas fuentes termales. En muchos sitios el agua geotérmica se usa para la calefacción de casas, el llenado de piscinas y tinas termales. Durante siglos, los glaciares, la erosión y los movimientos tectónicos han moldeado el paisaje. Se han formado grandes ríos, con un sinfín de saltos de agua de toda clase. El lugar perfecto para los amantes del excursionismo y las actividades al aire libre.

 

Actualmente, hay tres Parques nacionales en todo el país, cada uno de ellos con sus puntos de interés particulares.

 

El Parque Nacional de Vatnajökull: el más grande de Europa. En 2008, Islandia lanzó un proyecto de conservación de la naturaleza sin precedentes con la creación del Parque Nacional de Vatnajökull, de 12.000 kilómetros cuadrados. Pocas, o ninguna, región del mundo presenta comparable interacción de cascotes de hielo dinámicos y glaciares emisarios, de energía geotérmica y frecuente actividad volcánica subglacial con sus consecuentes riadas.

 

El Thingvellir, el “símbolo de la conciencia islandesa”, se encuentra en un valle provocado por una ruptura entre las placas tectónicas norteamericana y euroasiática, y el lago Thingvellir contiene especies de peces que no se encuentra en ninguna otra parte del mundo.

 

El Snaefellsjökull National Park se halla al pie de un volcán y un glaciar, impregnados de misterio y romance; es el único Parque que llega desde la costa marítima hasta las cimas de las montañas.

 

Más información en:
http://es.visiticeland.com/

 

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