Otro plato típico chileno: el Curanto

Hace mil años, las familias chilotas hacían algo que todavía hacen hoy en día: esperando el Curanto.  El Curanto es uno de los platos más característicos y por cierto el más anciano en la cocina de Chiloé, la isla grande de Chile sur.  De hecho, el curanto de Chiloé puede ser la “receta” más vieja que todavía se encuentra en las mesas del mundo.

 

La palabra “Curanto” viene del kurantu mapuche para designar “pedregal,” pero los primeros curantos se hicieron miles de años antes de que los Huilliches llegaran a Chiloé. El curanto tradicional en hoyo debe tener varios puntos que son necesarios saber: Primero se debe hacer un hoyo hondo y amplio, el que debe ser llenado con piedras y palos, los que serán quemados como brazas, con la finalidad de calentar las piedras. Una vez quemada la madera, estas deben ser retiradas o más bien removidas, y se debe agregar una buena cantidad de choritos y almejas pequeñas, ya que cumplen la finalidad de producir una base entre los mariscos que vendrán a continuación y las piedras calientes. Luego vienen las papas chiquitas y con cáscara, posteriormente las carnes como chanchito, vacuno, pollo, longanizas, cerdo ahumados, en fin, las que desee.

 

 

Una vez que están incorporados estos ingredientes debe taparlos con hojas de nalcas (hoja de helecho chilota). En este paso viene lo mejor que son las masitas de papa llamadas chapaleles y milcaos que se disponen sobres las hojas, nuevamente estas cubrirán los milcaos y chapaleles. Lo impresionante se aprecia cuando todo es tapado con verdaderas alfombras de pasto ( champa), las que son tapadas con plástico. Deberán pasar tres horas aproximadamente para lograr su cocción. Si todo lo anterior lo lleva a una olla cambiará su nombre por Pulmay (curanto en olla) con el que, a diferencia del curanto al hoyo, podrá obtener un rico caldo.

 

El Curanto, especialidad chilota, se destaca por la abundancia y variedad de mariscos en Isla Tenglo, en Puerto Montt, en Calbuco y en todas las localidades de Chiloé continental e isleño. En tiempo antiguo confluían al guisado sólo pescados y mariscos, acompañados por papas y verduras de la zona; cuando se introdujeron en América cerdos y aves de corral, también fueron incorporadas a esta monumental preparación. En las regiones apartadas y menguadas de recursos aún es posible probar un curanto primigenio, sin los agregados europeos.

 

Vía: www.guioteca.com/cocina/curanto-en-olla-como-prepararlo/

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