El bosque de los suicidios en Japón

No se trata de un parque temático, un parque de diversiones de horror o de una zona creada para cumplir fantasías aterradoras. El bosque Aokigahara es real, y se encuentra en las faldas del Monte Fuji, en Japón. Se trata de un lugar donde las personas suelen ir a suicidarse, lo que ha creado un aire sombrío atrayendo a los turistas más excéntricos alrededor del mundo.

 

El bosque también tiene una asociación histórica con demonios de la mitología japonesa, habiendo poemas de 1000 años revelando que está maldito. El lugar no es apto para todos, pero son miles los excursionistas y aventureros los que deciden explorar el bosque en donde incluso es posible ver cadáveres momificados, restos de pastillas, cuchillos y otras cosas en medio de ramas o árboles.

 

   

 

Ya en el Japón feudal del siglo XIX, cuando tenía lugar una hambruna las familias más pobres se acercaban al bosque para abandonar y dejar morir a los niños y personas mayores que no podían alimentar. En 1971 comenzaron a organizarse recorridos para buscar los restos mortales de los suicidas. Anualmente, un equipo de bomberos y policías que sobrepasa las 300 personas se adentra en Aokigahara para retirar los cadáveres que no han sido encontrados a lo largo del año por los visitantes y guardias forestales. Además, una furgoneta de la policía patrulla los alrededores del bosque diariamente en busca de posibles suicidas y evitar que lo hagan.

 

Las autoridades colocaron carteles en el bosque con el siguiente texto: “Un momento, por favor. La vida es un precioso regalo que le dieron sus padres. No guarde sus preocupaciones solo para usted, busque asistencia”. La mitad de los viajeros que lo cruzan lo hacen para llegar al Monte Fuji, haciendo que su aventura tenga un toque terrorífico, lo que para muchos es una gran experiencia.

 

 

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