Playas de Alicante: tesoros de sol, belleza y diversión

(Foto: Comunitat Valenciana)

 

El mayor atractivo de Alicante, España, ciudad asentada sobre un área habitada desde la Edad de Bronce, se extiende, sin duda, por sus quince kilómetros de costa, perteneciente a la Costa Blanca. En su mayoría ofrece hermosas franjas arenosas, apacibles y bellas, en contraste con las caprichosas formas rocosas de la zona del Cabo de Huertas. Algunas playas de Alicante han cobrado enorme relevancia, gracias a múltiples detalles que enamoran a sus visitantes. Descubriremos su individualidad.

 

Arenas finísimas y calitas de ensueño

 

(Foto: Andrew Miller)

 

A quienes adoran las largas playas de arena suave, bañadas por el apacible Mediterráneo, les espera la Playa de San Juan, que se despliega desde el Campello hasta el Cabo de Huertas, donde la costa se recorta en calas de aguas cristalinas, realmente preciosas. Esta playa, cercana al Alicante Golf, propone entretenimiento para todos los gustos, y conquista por igual a los aficionados a los deportes náuticos, a los marchosos que buscan sumergirse en un ambiente noctámbulo costero o, simplemente, a quienes desean olvidar al resto del mundo tendidos al sol o tomando baños en aguas seguras y agradables. Su paseo marítimo, flanqueado por chiringuitos, restaurantes y bonitas tiendas, invita a sosegadas caminatas o al running, y la zona de juegos, sus múltiples actividades y su ambiente general le hacen una playa estupenda para disfrutar con niños.

 

El prodigio costero que discurre entre la Almadraba y Urbanova

 

(Foto: Montse Poch)

 

Luego de sortear el Cabo de Huertas aparece la Playa de la Almadraba, mezcla de urbanismo y naturaleza. Con sus aguas tranquilas, su ambiente familiar y su completa oferta de servicios, brinda el plus de sus excepcionales puestas de sol. En las proximidades se encuentra el Club Náutico de Alicante Costa Blanca, centro que durante el verano ofrece diversidad de actividades para todos.

 

(Foto: Tatsuhiko Miyagawa)

 

Si continuamos el recorrido costero hacia el suroeste llegamos a la Playa de la Albufereta, semiurbana y elegida por los alicantinos para disfrutar de su costa. En este enclave se han hallado diversos restos arqueológicos, que lo señalan como el lugar donde se ha originado la ciudad.

 

(Foto: Meryabad)

 

A menos de cinco kilómetros, siguiendo la misma dirección, aparece la Playa del Postiguet, una joya adherida a la ciudad de Alicante, que palpita bajo la mirada del Castillo de Santa Bárbara. Reposada y bonita, en su entorno es posible permitir a los niños que jueguen a su aire, dar energizantes paseos por la Explanada o el paseo de Gómiz o deleitarse con el ambiente del cercano centro histórico de la ciudad.

 

(Foto: Pablo Lorenzo)

 

Unos cinco kilómetros hacia el sur de esta playa urbana se encuentra la Playa del Saladar o de Urbanova, perfecta para los turistas que desean escapar de las aglomeraciones y, en cambio, desean relajarse en escenarios amplios, entre agrestes dunas de arena y zonas semiurbanas. Esta playa cuenta con espacios reservados para nudistas, y se sitúa a menos de siete kilómetros del Aeropuerto de Alicante-Elche.

 

La Isla de Tabarca, un paraíso alicantino

 

(Foto: Alicante Turismo)

 

La única isla habitada de Alicante, Tabarca, ofrece excursiones excepcionales a quien llega a disfrutar de la Costa Blanca. Sus aguas, que albergan fondos marinos de inmensa riqueza, han sido declaradas Reserva Marina del Mediterráneo en 1986. Al encanto del puerto, salpicado de barcas rústicas, de la ciudad amurallada -Conjunto Histórico Artístico de interés cultural-, de la Iglesia de San Pedro y San Pablo y de la antigua Casa del Gobernador, hoy hotel, se suma la preciosa Playa de Tabarca, la principal de la isla. Esta zona, conformada por rocas, arena fina y aguas transparentes, cuenta con diversos servicios, como restaurantes, chiringuitos, tiendas de artesanías, sombrillas, hamacas y demás comodidades, por lo cual es tremendamente concurrida. En contraposición a su bullicio, la zona del Faro, la Torre de San José y el cementerio se encuentra alejada del mundanal ruido, y allí se puede disfrutar del más placentero relax. Es posible quedarse más de un día en la isla, puesto que hay varios hoteles, algunos pequeños y con encanto, a precios asequibles.

 

(Foto: David Wiley)

 

En toda la costa funcionan establecimientos hoteleros que plantean una diversa gama de alojamientos en Alicante, desde bonitos albergues realmente económicos, como el Hakuna Matata Hostel en Muchavista, a tres kilómetros al norte de la Playa de San Juan, hasta hoteles de cinco estrellas en Alicante, como el Hotel Hospes Amerigo, sobre la Explanada de la Playa del Postiguet. En medio existe una inmensa variedad de hoteles de dos, tres y cuatro estrellas, algunos con restaurante, como “El Mirador” del Hotel Tryp Gran Sol, también sobre la Explanada, que ofrecen servicios estupendos a precios muy convenientes. Además de saborear la gastronomía local en sus típicos chiringuitos, es posible comer y cenar en diversidad de restaurantes y locales de tapas, como “El Sentio”, sin alterar el presupuesto de las vacaciones. Resulta evidente entonces, ante este grandioso panorama de playas, entretenimiento y descanso en parajes fantásticos, que la costa de Alicante es un destino genial, tanto para planear una breve escapada como para vivir largos días de vacaciones, tan intensos o reposados como quieras.

 

Fuente Imágenes: Flickr

 

No se admiten más comentarios