El bosque guitarra de Córdoba, Argentina

En General Levalle, un pueblo del sur de Córdoba, desde las alturas de un avión, se puede observar una curiosa guitarra hecha de árboles. La obra es de don Pedro Martín Ureta, el dueño de la estancia, un productor agropecuario que ahora tiene 70 años.

 

Esta gran obra paisajística es un homenaje a su difunta esposa, Graciela Yraizoz, que murió en 1977 a los 25 años y a quien le gustaba mucho este instrumento musical. La guitarra tiene un kilómetro de largo y está hecha de pinos cipreses californianos de color verde oscuro, pinos cipreses de piña y eucaliptus. Es una zona semiárida y hay vientos fuertes y sequías. Tuve que sembrar y resembrar y estuve a punto de abandonar el proyecto, comenta su creador. Estando dentro de la guitarra, el visitante se sorprende al estar en medio de un oasis verde en mitad de la llanura pampeana y desde el aire la guitarra se como un dibujo natural inmenso, que asombra a todos quienes sobrevuelan por el lugar.

 

 

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