El puente de Oresund

Este increíble puente, que pareciera hundirse en medio del mar, es el encargado de unir la ciudad de Copenhague, en Dinamarca, con Malmö, en Suecia. Con 7.485 metros de longitud -y un extremo que se adentra en un túnel subacuático- este coloso, popularizado gracias a la gran serie policial sueco/danesa “Bron broen” (El puente), cuenta con dos líneas de tren y cuatro carriles de carretera, siendo el puente combinado tren-carretera más largo de Europa.

 

Considerado como una de las maravillas de la ingeniería moderna, este largo puente se ha encargado de transformar el mapa de Europa, debido a que los 16 km que separaban Dinamarca de Suecia, dividían también en dos a la Unión Europea, con Suecia y Finlandia incomunicadas por tren y carretera con el resto de los países.

 

 

 

El puente de Khaju, Irán

Este bellísimo puente, el Puente de Khaju se sitúa en la ciudad de Isfahan, Iran. Fue construido por el Sha de Persia de la dinastía safávida Abbas II alrededor de 1650, sobre los cimientos de un puente viejo de la época timúrida. Actualmente está considerado como uno de los puentes más bellos del mundo.

 

Se concibió tanto puente como represa y atraviesa el río Zayandeh uniendo el barrio de Khaju, del que toma el nombre, en la orilla norte, con el barrio Zoroástrico. Construído con ladrillo y piedra, el puente tiene 126,5 metros de longitud y 11,7 m de anchura.

 

(Imagen: greturviajes.com)